Guía Siestita
Mi bebé no duerme: qué está pasando y por dónde empezar
Son las 3 de la mañana, buscas «mi bebé no duerme» y aquí estás. Respira: en la gran mayoría de los casos hay una causa concreta, y suele ser una de estas siete.
1. La ventana de sueño no encaja
La causa más frecuente y la más fácil de arreglar. Si lo acuestas antes de tiempo, no tiene sueño; si te pasas, el cortisol le impide relajarse. Comprueba la ventana de su edad en la tabla de ventanas de sueño y ajusta en tramos de 15 minutos.
2. Sobrecansancio acumulado
Varios días de siestas cortas y noches malas crean una deuda de sueño que se manifiesta, paradójicamente, en dormir peor. La salida: unos días de ventanas algo más cortas y noches más tempranas hasta que remonte.
3. Una regresión del sueño
Si dormía bien y de golpe dejó de hacerlo alrededor de los 4, 8, 12 o 18 meses, probablemente es una regresión ligada al desarrollo. Son temporales: la mayoría se resuelve sola en 2–6 semanas.
4. Asociaciones de sueño que piden repetición
Si solo sabe dormirse en brazos, con movimiento o comiendo, pedirá lo mismo en cada microdespertar nocturno (y hay uno cada 45–60 minutos). No es un problema hasta que lo es para vosotros; si lo es, se puede trabajar gradualmente.
5. Una transición de siestas pendiente
Horario que se desmonta, siestas que se pelean entre sí, resistencia nueva a la cuna: puede que necesite una siesta menos (o todavía una más). Revisa las transiciones típicas en la guía de siestas.
6. Entorno mejorable
Luz que se cuela al amanecer, calor o frío, ruido irregular. A partir de los 3–4 meses, la oscuridad real y el ruido blanco constante marcan una diferencia sorprendente.
7. Molestias físicas
Dientes, mocos, otitis, reflujo, alergias. Si el mal sueño viene con llanto inusual, fiebre, rechazo del alimento o dura semanas sin patrón, la primera parada es el pediatra, no un cambio de horario.
Los enlaces que te van a hacer falta
- La tabla de ventanas de sueño por edad (empieza por aquí).
- Tu etapa concreta en sueño del bebé por edad, con horario de ejemplo.
- Las regresiones del sueño, si el caos llegó de un día para otro.
- Las transiciones en la guía de siestas del bebé.
- La rutina de antes de dormir, paso a paso.
- Y la calculadora de ventanas para saber cuándo le toca dormir hoy.
Un apunte importante: esta guía es informativa. Si tu instinto te dice que algo no va bien más allá del sueño, consulta con tu pediatra: para eso está.
